Ciberseguridad, un desafío para los pagos electrónicos de las empresas

Sea cual sea el objetivo de los ciberataques, una pyme, un banco o una empresa de dinero electrónico son prácticamente iguales. Todas están expuestas a los mismos peligros: denegación de servicios (DDoS), ataques de intrusión, propagación de software maligno… En la ciberseguridad, como en muchos otros campos, el riesgo cero no existe. Por esa razón, el sector Fintech invierte una parte importante de sus recursos para afrontar este problema.

Las fintechs y las principales entidades financieras se toman muy en serio los riesgos existentes por causa de la ciberseguridad. Al igual que sus ejecutivos, son conscientes del valor de los datos que tienen almacenados en sus sistemas.

Teniendo en cuenta que cada ‘jugador’ es un potencial objetivo de los ciberataques, el foco no solo debe estar en la protección contra dichos embates, si no en su detección y en un plan de continuidad de la actividad. Sin embargo, existen algunos elementos diferenciales entre empresas de dinero electrónico y del sector de los pagos, y las principales entidades financieras  que podemos identificar fácilmente:

  1. Las empresas de dinero electrónico y del sector de los pagos son todavía estructuras pequeñas. Sin embargo, tradicionalmente, los ataques suelen estar dirigidos a empresas de mayor tamaño, generando un importante impacto de imagen o fraude.
  2. Dichas empresas han construido sus servicios con nuevas tecnologías, menos propensas a las vulnerabilidades de seguridad, como los ciberataques que utilizan las debilidades del sistema operativo de Microsoft.
  3. En general, confían en servicios outsourcing externalizados de gran tamaño, que durante años han desarrollado capacidades de protección y resistencia muy sólidas. Los modelos que trabajan en la nube también han demostrado durante años su supremacía en el campo de servidores internos.
  4. Por otra parte, la menor experiencia de estas empresas jóvenes y sus limitados recursos humanos puede sin lugar a dudas exponerlas a ciertos ataques. Esta fragilidad se ve compensada por su gran agilidad y capacidad de reacción.

Este año será un año rico en términos de cambios para el sector de los pagos. La apertura de los sistemas informáticos y los pagos instantáneos conllevará un mayor número de oportunidades y ajustes para todos los operadores de este ecosistema.

Las APIs (Application Programming Interface) no constituyen una innovación en sí misma para el sector Fintech, que se encuentra en gran medida construido sobre esta tecnología: durante años han demostrado su valor en este campo. Además están recomendadas por la Comisión Europea en un documento llamado RTS (Regulatory Technical Standards), publicado a finales de noviembre de 2017, que confirma que las APIs son la tecnología más recomendada para los intercambios interbancarios.

Y por otro lado se encuentra la industria SaaS (Software as a Service, o instalación de software en servidores remotos accesibles a través de páginas webs y no de dispositivos físicos), que está evolucionando a través de la apertura anunciada de sistemas informáticos.

Los protocolos y técnicas de autenticación llevan tiempo siendo utilizados por los bancos en sus aplicaciones internas. Por ejemplo, una aplicación de banca móvil se puede conectar con los sistemas legacy, que son aquellos que han quedado anticuados pero siguen siendo utilizados por el usuario y no se pueden actualizar o reemplazar fácilmente.

En consecuencia, todas las partes interesadas tienen las herramientas para conectar a los bancos y los nuevos players de forma eficiente y segura. Queda por ver si todos dispondrán de los recursos y la agilidad para aprovechar esta evolución del sector.

En materia de seguridad, la instantaneidad puede ser un reto para algunos. De hecho, la gestión de los pagos “por lotes” ofrece la comodidad de poder bloquear las transacciones sospechosas antes de ser ejecutadas. Pero es entonces cuando entra en juego la cuestión de la duración de estos controles. Sin embargo, las tecnologías actuales (en particular Machine Learning y servicios online de gestión financiera en tiempo real, como los robo-advisors), permiten responder eficaz y rápidamente a este problema. Este es también el principio de las APIs y el pago instantáneo: hacer posible la instantaneidad tanto en la ejecución como en el control de pagos.

Como conclusión, el tema de la seguridad debe ser tratado como cualquier otro desafío dentro de una empresa. Ninguna industria se ha desarrollado en detrimento de la seguridad y ésta nunca ha impedido la innovación y el apoyo a los cambios en nuestra sociedad. De esta manera, una innovación que provoque inseguridad nunca será usada y no agregará valor a una empresa.

JÈRÔME TRAISNEL
CEO y cofundador de SLIMPAY

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