Algunos consejos a las empresas para reducir el estrés de sus viajeros

Los viajes de negocios tienen una amplia gama de consecuencias fisiológicas y psicológicas que, a menudo, se pasan por alto. ¿Te acuerdas de tu primer viaje de negocios? Yo lo recuerdo como si fuera hoy. Era el primero de estas características que realizaba a Estados Unidos y, con toda la emoción que llevaba encima, no me preocupé demasiado de las condiciones del vuelo, los servicios a bordo o los tiempos de tránsito.

Sin embargo, cuando empecé a viajar regularmente me di cuenta de cómo aquellos factores por los que no me interesaba al principio afectaban a mi capacidad para desarrollar el trabajo en la empresa. Entonces, empecé a organizarlos teniendo en cuenta mis necesidades, sin importar el precio o si se producían ahorros, a pesar de que, por aquel entonces, la política de viajes de mi empresa, que era restrictiva y bastante confusa, no permitía mucho margen de maniobra. Más adelante me encontré luchando constantemente por encontrar el equilibrio entre comodidad, cumplimiento y conveniencia.

Encuestas independientes realizadas por dos de las organizaciones de viajes de negocios más grandes del mundo indican que el 87% de los viajeros considera que la calidad de sus desplazamientos profesiones afecta a los resultados de su negocio, y más del 90% cree que las condiciones en que se realizan los viajes afectan a su satisfacción laboral general.

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Traveller Friction, ¿sabías que los viajes de empresa también tienen un coste humano?

blog_viajera_cansadaTodo viaje tiene un coste humano. Viajar genera estrés, eso es indudable. Esto es lo que algunos expertos denominan traveller friction y que tiene que ver directamente con el concepto de traveller experience. Nueva entrega del informe “El Ciclo del Viaje de Negocios”, publicado por Forum Business Travel.

 

Lo que se impone es buscar el equilibrio entre la necesaria optimización de los recursos en la gestión de los viajes de empresa y las condiciones en que estos se producen.

Y no se trata de política de responsabilidad social corporativa, sino de impacto económico en la cuenta de resultados. El gran reto ahora es aprender a medirlo.

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