Ocio y negocio unidos: bleisure y blurring

Los viajeros de negocios se quejan de la soledad, del jet lag, de las agendas de trabajo interminables… Sin embargo, muchos de ellos ven en sus desplazamientos una ventaja, porque les ofrecen la oportunidad de conocer nuevos destinos y culturas. El bleisure y el blurring, dos maneras de mezclar el trabajo y la vida privada, ganan cada vez más adeptos.

Según los últimos estudios realizados, compatibilizar business y leisure, es decir, negocio y ocio, es una práctica más habitual de lo que se esperaba, sobre todo entre las nuevas generaciones, con menos compromisos familiares. Los viajeros frecuentes de esta tipología suelen aprovechar sus desplazamientos para prolongar la estancia y hacer turismo, solos o en compañía de familiares o amigos que se incorporan en la extensión. En algunos casos obtienen facilidades y descuentos por parte de los proveedores, sobre todo de los hoteles. Sigue leyendo

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El futuro de los pagos instantáneos

azimo_contactlessVivimos en un mundo en el que esperamos que todo sea inmediato. Amazon hace pruebas con entregas a través de drones, gracias a  Deliveroo podemos pedir comida para casa de nuestro restaurante favorito y disfrutamos de maratones de nuestras series favoritas en Netflix. Esta tendencia que mezcla la impaciencia y la instantaneidad también se ve claramente en el sector fintech.

Gracias a los pagos contactless, vamos de compras y pagamos con un solo toque de tarjeta o a través de nuestro smartphone con Apple o Samsung Pay. Y es que el móvil ha impactado en la industria de los pagos más que cualquier otro dispositivo, tanto que nos preocupa mucho más perder nuestro teléfono que la cartera.

En Azimo estamos viendo cada vez a más gente que se aleja de los servicios tradicionales de transferencias de dinero, ya que los consumidores queremos tener la posibilidad de enviar dinero en cualquier momento y en cualquier lugar. Esto tiene mucho sentido, ya que la sociedad de hoy en día carece de tiempo y no está dispuesta a perderlo esperando en una cola en el banco, rellenando cientos de formularios o esperando a que su dinero llegue al otro lado del mundo. Sigue leyendo